“El campeón va a ser el Inter de Porto Alegre, el otro finalista también va a ser brasilero, puede ser el Goias o São Paulo, pero sin dudas el Inter gana la copa.”
Guillermo Barros Schelotto – Enero de 2006 – Radio La Red


“El campeón va a ser el Inter de Porto Alegre, el otro finalista también va a ser brasilero, puede ser el Goias o São Paulo, pero sin dudas el Inter gana la copa.”
Guillermo Barros Schelotto – Enero de 2006 – Radio La Red


Por segundo año consecutivo la final de la máxima competición sudamericana es sólo brasilera. El Sao Paulo y el Internacional de Porto Alegre definirán al rey del continente en las próximas semanas mientras todos los hispanoparlantes, sobre todo los argentinos, los ven desde afuera.
¿Es preocupante que los brasileros gobiernen la competición?

Tras la remontada que logró Estudiantes de La Plata en su último partido por Copa Libertadores de América es imposible no hacer mención al espíritu del histórico equipo que logró campeonar en los años 60 de la mano de Zubeldía. Ayer por la tarde Román Iutch en la radio dijo sobre este tema: “y el cuarto gol lo hizo Juan Ramón Verón o algún jugador de esa época”
Los hinchas del Pincha se ilusionan con este tipo de cosas y no soy quien para negarles el sueño. Es cierto que en cuanto al plantel están por debajo de los principales candidatos a hacer una buena campaña como lo pueden ser San Pablo, Corinthians, River, Vélez o hasta el Chivas mexicano, pero la historia de la copa se ha encargado de demostrar que dentro de la cancha son once contra once y cualquiera le puede ganar a cualquiera. El equipo de Burruchaga empezó a demostrar que quiere hacer realidad nuevamente está última afirmación. Alma no les falta.

En la vuelta oficial como entrenador del seis más importante de su historia, tras el paso de otros seis directores técnicos y en busca de su sexto título internacional River venció por 6-0 a Oriente Petrolero. Todo esto sumado a la historia que une al Millonario con la Copa Libertadores los años terminados en seis cualquiera podría afirmar que en el aire algo místico hay.
Los de la Banda se despacharan fácilmete del equipo boliviano a pesar de un arranque impreciso sobre todo con Mareque y Gallardo, pero en pocos minutos se acomodó en campo rival gracias al adelantamiento de Ahumada quien se encargó que River sea quien tenga la pelota. Usando muy bien lo ancho de la cancha debido a la buena actuación de Patiño por izquierda y la coordinación de la dupla Ferrari-Santana por derecha. Justamente este último abrió el marcador con un potente disparo de media distancia tras una jugada individual. Su sexto gol en River. Ahí Montenegro con muchos toques de primera y arranques electrizantes se encargó de llevar la bandera del ataque, metió un gol, generó la jugada del penal para el tercero y Farias desvió un tiro suyo para marcar el cuarto antes del entretiempo. En el segundo tiempo no pasó mucho, River arrancó como terminó la primera parte y fácilmente concretó dos goles más (tan sólo basta ver lo cómodo que definió San Martín en el área chica en el quinto gol). El final del partido sólo sirvió para el debut oficial en River de Luciano Figueroa y para ver algunos lujos de Jairo Patiño.
River ganó, gustó y goleó, pero a pesar que el rival está lejos de ser medida se ve que tiene hambre de ganar y hoy empezó a demostrar que puede tener con qué. Mientras tanto, los números hacen su magia.


Adivinen de quién es esta camiseta
En la víspera de la fecha 19 del Torneo Clausura 2005 (la que definía quienes jugarían la Copa Libertadores de 2006) muchos ponían el grito en el cielo más que otras veces por la posible no clasificación de River Plate a la máxima competición sudamericana. ¿Por qué el “más que otras veces”? Simple, el club de Núñez solamente ha jugado las finales de esta copa en los años terminados en seis, de hecho ha disputado todas las finales de los años terminados en seis. Diogo metió su único gol en la Argentina, Racing no ganó y hoy River recibe a Oriente Petrolero nada más y nada menos que por la primera ronda de la Copa Libertadores de América.
Al empezar el año lo único que ponía a River como candidato era la numerología. La situación mostraba la renuncia del entrenador, un sólo jugador nuevo para reforzar lo que para algunos fue el peor plantel de River de los últimos años (referido a los jugadores que participaron en el Apertura 2005). Rápidamente arribó nuevo entrenador, no tan rápido los bueno resultados y lentamente los refuerzos, es más, todavía se esperan nombres nuevos.
Esta noche Carrizo, Mareque-Gerlo-Cáceres-Ferrari, Patiño-Ahumada-Santana, Gallardo, Montenegro-Farias quieren empezar a mostrar que están en River para seguir con la tradición. Dentro de unos meses y muchos partidos en el medio veremos cómo los recordará la historia.

Ya es sabido por todo el final de esta historia, Boca campeón por aquí y por allá, pero pocos se acuerdan de un partido que marcó un quiebre en el slalom final del año: Universidad Católica 0 – 1 Boca Juniors
Las cosas para los de Basile no eran ideales faltando dos partidos en el Campeonato Apertura y esperando la segunda semifinal de la Copa Sudamericana. En ambas competiciones corría desde atrás, Gimnasia lo aventajaba en un punto, a priori tenía un fixture más accesible y no tenía otros compromisos; y en la copa debía que ganar o empatar en más de un gol.
Basile hizo la apuesta más riesgosa y se llevó todas las fichas. Puso titulares en Chile cuando muchos no estaban de acuerdo, sabiendo que en caso de no triunfar a los pocos días debía curar rápidamente sus heridas y recibir a un Independiente un poco más descansado. Pero ganó y ese partido se aplazó una semana, tiempo suficiente para ir a México a jugar la primera final entonadísimo y demostrar en 45 minutos por qué merecía ser campeón. El resto es historia.