La Nación:
Buenas y malas de Fernando Gago
“Es San Lorenzo, ¡cómo no vamos a pelear por el título!”
Goles y seguridad, de arco a arco
Otra vez, impunidad y caos
Si quiere saber cuándo juega su equipo, fíjese los antecedentes
Equilibrio es lo que se necesita
Cardozo y Salcedo, los paraguayos que con goles hacen vibrar a Newell´s
Una multitud de goles
“Hay que corregir errores porque el equipo está en formación”
Russo debe asumir la pobre realidad
Boca apuesta a ganador y quiere otro récord
El Apertura no se contagió con la mundialitis de la selección
El bloque defensivo se desdobló: firmes atrás y con aporte de gol
Olé:
La terna erró en los tres de River
Ponele barrera
Tiene con qué
Y en otro lado la embocan…
Merlo no tiene manta corta: te achica la cama
Fue el Brushing club
¿Se va el Gato?
“Yo no sé lo que es jugar bien o mal…”
El mérito de encontrar a los tapados



Hoy por la tarde River Plate ha comprado la mitad del pase de Luciano Figueroa. El jugador en el Villareal español no logró alcanzar la titularidad ni la cantidad de minutos en cancha para estar satisfecho y por sobre todo para mostrase de cara al mundial. Es clara la idea del ex-central, forzar la ubicación de su nombre en la lista de 23 a través de buenas actuaciones y principalmente goles. Las circunstancias supuestamente son favorables para el delantero, River es un equipo que históricamente ha hecho que sus delanteros se consagren goleadores (título que Figueroa ya conoce, fue en el Clausura 2003 tras sus 4 goles a los juveniles de Boca). Es cierto que el momento del equipo es delicado pero hay cosas que nunca se olvidan. Por ejemplo que el hoy 9 de la Selección Argentina fue formado por Daniel Passarella y que hace diez años empezó a consagrarse ganando la Copa Libertador de América. Figueroa y todo River quieren que la historia se repita.
Supongo que ya es sabida por todos la trágica noticia que anuncia el fallecimiento de José Luis Sánchez tras un accidente con su moto. Semejante jugador se merece un homenaje digno de su juego, quién mejor que mi amigo Juan, ferviente hincha de Banfield y amante del buen fútbol para hacerlo.
Ya es sabido por todo el final de esta historia, Boca campeón por aquí y por allá, pero pocos se acuerdan de un partido que marcó un quiebre en el slalom final del año: Universidad Católica 0 – 1 Boca Juniors
Ya está prácticamente decidido el regreso a River de Osmar Ferreyra, aquel volante zurdo de 21 años que con menos de 20 partidos en primera emigró al fútbol ruso con dos esperanzas: terminar de formarse como jugador y mostrarse para que algún equipo de la otra Europa (la que sí sale en los noticieros) se fije en él. Cumplió sus cometidos a medias, en su primer año y medio casi ni jugó pero si logró pasar a un equipo importante de Holanda. En el PSV tampoco jugó mucho y ya está armando las valijas nuevamente.
